Consejos para una dieta baja en grasas
Las grasas son uno de los nutrientes esenciales que necesita el organismo humano. Integran las membranas celulares y resultan imprescindibles para multitud de funciones y tejidos del cuerpo.
Es el caso de los fosfolípidos, cuya función es proporcionar una estructura eficaz a la pared de las células, permitiendo el intercambio de oxígeno, nutrientes y dióxido de carbono. Otro caso de grasas esenciales para la vida son las lipoproteínas, encargadas de transportar todos los lípidos que circulan en el plasma. En especial, se encargan de llevar los lípidos que ingerimos mediante nuestra dieta desde el intestino hasta los tejidos que los requieren.
Sin embargo, las grasas tienen muy mala fama y en muchas ocasiones solo se habla de ellas en términos negativos, insistiendo en la necesidad de reducir su ingesta y tener una dieta baja en grasas.
¿Por qué acumulamos grasa?
Durante millones de años de evolución, los animales (incluyendo el género homo al que pertenecemos) han evolucionado en escenarios de escasez de alimentos. Por eso, los organismos han desarrollado eficaces mecanismos de acumulación de nutrientes de los que extraer energía cuando haya escasez de alimentos.
En conclusión, podríamos decir que nuestro cuerpo está programado para almacenar grasas. Según nuestra genética y nuestro sexo, el cuerpo tendrá unas zonas preferidas para almacenarlas. En las mujeres suelen ser sobre todo los muslos y las caderas. En los hombres, alrededor del abdomen. Por lo que es beneficioso una dieta baja en grasas.
Riesgos de una dieta con exceso de grasa
El sobrepeso es una de las causas de malestar y falta de salud más frecuentes del mundo actual. La evidencia científica acumulada en las últimas décadas es tan abrumadora que no existe debate al respecto y la ciencia ha corroborado y profundizado en lo que ya señalaba el sentido común.
No solo la salud física se ve perjudicada por el sobrepeso. Sus perjuicios en el balance hormonal también afectan al bienestar psicológico, causando irritabilidad, falta de concentración, insomnio, cansancio, cambios bruscos de estados de ánimo, etc.
Por último, tampoco puede subestimarse la afectación que en la autoestima puede tener el no estar satisfechos con nuestra imagen corporal.
La acumulación de grasa abdominal se ha demostrado la más nociva para la salud humana. Por la manera en la que funcionan muchos de nuestros órganos internos, la grasa en nuestro abdomen nos perjudica más que la acumulada en otros lugares, por lo que una de las soluciones es una dieta baja en grasas.
Maneras sencillas de reducir las grasas en nuestra dieta
- Elimina las bebidas carbonatadas.
- Incrementa el agua que bebes. Beber un vaso de agua antes de comer contribuye a saciarse antes.
- Controla las comidas entre horas (el famoso picoteo casi inconsciente). Si es imposible eliminarlo del todo, sustitúyelo por frutos secos (aun así, de modo controlado).
- Procura cenar ligero.
- Sustituye postres dulces por fruta.
- Elimina los productos ultraprocesados de tu dieta.
- Elimina las grasas hidrogenadas y trans (presentes en los fritos, procesados, empanados y dulces de pastelería).
- Elimina la bollería industrial (también rica en grasas trans e hidrogenadas).
Dietas y alimentos bajos en grasas
Hay muchas dietas bajas en grasas, pero más que una dieta ocasional durante un tiempo, lo relevante es mejorar nuestros hábitos alimenticios para no tener la sensación de estar a dieta, sino de haber mejorado nuestra nutrición desde la base. Muchas de estas dietas se ponen de moda una temporada y luego caen en el olvido sustituidas por otras que pasan a ser la última tendencia.
Pero tu nutrición no es una moda ni una tendencia y debe ser saludable toda la vida. Es más efectivo ir incorporando alimentos muy nutritivos pero bajos en grasas que ir probando dietas sin criterio alguno. El melón, la patata, el calabacín, el champiñón y la lechuga son alimentos de origen vegetal muy bajos en grasas. Otros de origen animal como las gambas, los camarones, el queso cottage, el requesón, el pulpo o el pavo también tienen bajo contenido de grasas.
Así puedes ir construyendo tu propia dieta baja en grasas para reducir la grasa abdominal, de manera personalizada y a tu gusto. Recuerda incluir fuentes de grasas saludables como el aceite de oliva virgen, el pescado azul, las semillas, el aguacate y los frutos secos.
Complementos para controlar el metabolismo de las grasas
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Acelerar nuestro metabolismo posibilita una menor acumulación de grasas y para ello existen ingredientes naturales como los integrados en Aquilea Quemagrasas. Mediante una combinación inteligente de dieta sana, hábitos saludables y complementos eficaces, nuestro organismo podrá combatir mejor el exceso de lípidos acumulado y reducir paulatinamente la grasa abdominal.
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